domingo, 8 de septiembre de 2019














En todas partes se cuecen habas
A propósito de la movilidad y Parques del río en Medellín
Carlos Pinto - Arquitecto y Ciudadano

Hace tan solo semanas éramos ejemplo de tenacidad por la apertura de un túnel que une la ciudad de Medellín con el aeropuerto José María Córdoba en Rionegro, en un país que perdió su ferrocarril como medio de transporte de mercancías y personas entre sus regiones hace muchos años y se ha tardado décadas sin conseguir hacer un túnel y cualificar una de sus principales vías como la Línea. Y es que, en los últimos años, Medellín se ha convertido en ejemplar debido a su transformación urbana y social, pero muchos de los aspectos que la han convertido en un referente son parte de un proceso, son solamente avances en temas que aun intenta resolver.

Pero mientras algunos nos ven como un modelo y cientos de personas vienen a visitarnos para ver de cerca algunos de sus cambios, la realidad es que la movilidad, que es uno de los ejes de la transformación, por el Metro, los cables y la intermodalidad, es también uno de nuestros más grandes problemas. Estamos en una encrucijada pues las posibles soluciones en cualquier caso deben paliar con un planteamiento original que dio prioridad al vehículo privado y que durante décadas solo ha encontrado como solución a las dificultades de movilidad, la ampliación de sus calles.

En un territorio de difícil acceso por su geografía, donde la ladera representa el mayor porcentaje de su suelo, no paramos de crecer y desarrollar edificios que se traducen en más gente viviendo en las montañas y más vehículos que en las mañanas intentan salir y en las tardes regresar en filas interminables de coches, que además de ocupar espacio contaminan, las llamadas horas pico no tienen estrato, es igual de difícil si vas o vienes para el norte, para el sur o para occidente por que la realidad es que las vías existentes seguirán siendo insuficientes si seguimos creciendo nuestro parque automotor de manera indiscriminada. En medio de este caos ha aparecido como una interesante y económica alternativa para la gente el uso de la motocicleta, igual o más contaminante, pero sobre todo y ante una falta de cultura en movilidad y ante la insuficiencia de nuestra infraestructura, un completo caos, desorden y un riesgo, pues la accidentalidad ha convertido la motocicleta en una de las principales causas de mortalidad en la ciudad.

En medio de este panorama la ciudad ha apostado por modificar algunos de sus principios y recoger algunas ideas que desde diversos escenarios técnicos y académicos se han hecho para repensarnos, es así como el reciente Plan de Ordenamiento Territorial definió como uno de sus fundamentos replantear nuestra ladera y crecer hacia el centro del valle, pero y sobre todo, repensar nuestra relación con el río, ya el vehículo privado existe y tardaremos un buen tiempo en remplazarlo o bajarlo del estatus a donde lo hemos elevado, pero sin duda alguna las prioridades están cambiando, la bicicleta a pesar de las dificultades propias de la ladera se convierte en una alternativa y la cualificación y ampliación del transporte público, son sin ninguna duda el camino que debemos recorrer para mejorar las condiciones de movilidad, seguramente algún día los habitantes de la laderas sur dejarán aparcado su coche de alta gama y preferirán bajar en la línea de Metrocable San Lucas - Aguacatala o el Tesoro - Poblado, en vez de hacer una interminable fila de vehículos en la 10 A o en el Campestre.

Lo cierto es que al leer al Ingeniero Johel Moreno en su nota del 2 de septiembre del el periódico El Colombiano, según él, anunciando que el proyecto Parques del Río no tendrá continuidad, me da tranquilidad saber que él no será alcalde y que sus posturas anquilosadas, evidentes en las referencias de su nota, apoyadas en las recomendaciones de la ingeniería de tránsito, las mismas que solo han visto hasta hoy que la mejor solución a los problemas de movilidad es ampliar las calles, ya no son el camino para mejorar la movilidad de Medellín, el proyecto Parques del Río no es un proyecto únicamente de movilidad, esa es una de las capas, por cierto soterrada, pues la vida urbana se ha priorizado, el nivel que se ha privilegiado es para los peatones, y a pesar de que los metros cuadrados que según el ingeniero Moreno se han conseguido son muy pocos, son reales, y están integrados a un sistema ecológico que conecta las dos caras del río y que por fin nos da acceso a él, el mismo que desde siempre negamos con dos autopistas que atraviesan la ciudad de sur a norte y que solo veíamos de lejos en un coche cuando atravesábamos en los puentes dispuestos para ello, ese miso río que tal vez algunos no quieren ver porque aún no logramos que se vea limpio, pero seguro lo conseguiremos.
Considero tendenciosa la idea de hablar de cifras y costos de una obra de ingeniería sin tener en cuenta todos los beneficios de un proyecto que cambia drásticamente nuestra relación con el soporte natural de la ciudad, hacer comparaciones con las cifras de otros proyectos que seguramente también están en la lista de nuestras prioridades. Sería muy interesante escuchar las impresiones de los habitantes del barrio Conquistadores, quienes han vivido todo el proceso de transformación, de su oposición inicial y la postura actual, tendencioso mencionar que el proyecto tuvo un ejercicio de mantenimiento, para hacer ver esto como una falla, pues está compleja obra de ingeniería se ha comportado muy bien en todos sus aspectos técnicos y no será precisamente desde allí que se solucionen todos los problemas de movilidad que ya hemos mencionado son mucho más amplios y complejos que solamente carriles y amplitud de vías.

No estamos exentos de polémica y discusión, el soterrado estratifica el uso y da al vehículo y espero muy pronto, al tren de cercanías, un espacio, pues no tenemos vías alternas para atravesar el valle, no hay circunvalación como en otras ciudades el mundo, nuestra planificación no lo concibió así, entonces pareciera que esta es la única solución para que los camiones que van de una ciudad a otra y deben pasar por Medellín lo hagan, por eso no entiendo como una vía de estas características se convierte dos veces cada semana en un ciclo ruta, o como la convertimos en un parque de luces en diciembre, esto lo que pone de manifiesto es que necesitamos cada vez más espacios de ciudad que permitan hacer eventos de esta magnitud, no entiendo de quien fue la brillante idea de hacer el desfile de silleteros de este año en medio de una obra, entorpeciendo el ya disminuido flujo vehicular de esta vía nacional dos semanas antes y dos semanas después de nuestra semana de fiestas, si bien entiendo que debemos dar prioridad al transporte público y desplazar el coche, es algo que no solucionaremos de un día para otro, la semana de feria de flores, fue el mejor escenario para entender las dificultades que tenemos al respecto.

Para nadie es un secreto que la actual administración quería parar el proyecto de Parques del Río, desconociendo una tradición en lo público, de dar continuidad a los proyectos más importantes de la ciudad, pues la ciudad no es un proyecto de 4 años, pero el ego de nuestros gobernantes impide pensar que esto sea así, por fortuna ha tenido que concluirse y si llegara algún nuevo alcalde con la idea de truncar el desarrollo de uno de los proyectos más importantes sino el más, como lo es la recuperación de nuestra relación con el río y conectar los costados oriental y occidental como si se tratara de dos ciudades, ahí estarán las evidencias de esta primera fase para ayudarnos a empujar que las demás fases sean ejecutadas, para entender que efectivamente hay cosas que son imposibles de costear y no tienen precio.

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